El agua
La cantidad de agua existente en el mundo es la misma desde las épocas prehistóricas. A través del ciclo del agua fluye por ríos, mares, cielos y lluvias, y vuelve a nosotros para mantenernos vivos y sanos.
De toda el agua del planeta, sólo una pequeña fracción es agua dulce: apenas el 2.5%. Y de toda el agua dulce, la mayoría se encuentra congelada en los polos, los glaciares y los nevados del mundo, y es inaccesible. Menos de una diezmilésima parte del agua del mundo debe suplir las necesidades de 7 mil millones de personas.
Esa fracción de agua debe alcanzar no sólo para las necesidades de agua potable e higiene de toda la población mundial, sino también para toda la producción de alimentos, la industria y la generación de energía, y debe quedar suficiente para la naturaleza y para nuestras generaciones futuras.
En Colombia, si bien contamos con una aparente abundancia de agua, existen regiones en que, por épocas del año, hay escasez o se presentan inundaciones.
En otras zonas, el problema no es de cantidad, sino de calidad. Cada vez el agua está más contaminada y es menos apta para el consumo humano, la producción de alimentos y la vida de personas, plantas y animales.


